19 de noviembre de 2012

Niña que sueña mujer




La niña vivía dentro de la mujer.
Cuando se quedaba dormida.
soñaba que era una mujer.

La mujer tenía miedo de dormir.
Cada vez que lo hacía,
soñaba que era una niña.

La niña que fui de niña


La niña que fui de niña

se ríe fuerte
llora y protesta
se asombra,
canta, baila
se enoja, se le pasa,
escribe y dibuja
tiene sueños, juega

la misma que se hamacaba alto
para saltar mejor
que creció bajo un cielo blanco de estrellas
que se subía a los árboles con miedo
que se tiraba panza arriba en el pasto
y le buscaba forma a las nubes

la niña que fui de niña
me hizo la mujer que soy hoy

Insomne desvelo


A la espera ¿de qué? velo esta noche.  
En vela, en espera, despierta, despertada... despertando el mundo está, sin embargo.  Yo no despierto.  Nunca cerré los ojos todavía. 
¿Qué dioses conspiran para que algunos vigilemos el mundo por la noche? 
Y así estos ojos permanecen abiertos.  Y estos labios, cerrados.  En la soledad y en el silencio de la noche.  En lo oscuro de la noche.  Y en el misterio de la noche.  Y el corazón late igual, él es el eterno insomne.  Pero late inquieto esta noche, por saberse preso de un cuerpo en vigilia, en espera;  mientras el mundo entero sueña los sueños que él nunca tendrá.

                             14 de marzo del 2001
                                         6: 36 am 

Marina


Voy y vengo como esta agua.
Estoy y no más.
Me fui.  Ahora no.
Te acaricio en tus arenas.
Me alejo a lo profundo.
Me llevo tus silencios.
Me llevo tus miradas.
Me llevo tu fuego.
Te traigo desde adentro, mis manos, mi perfume, mi fuego y el tuyo.
Para que los cuides y te los guardes ahora que me voy otra vez.
Pero de pronto te miro.
Y el agua se aquieta.
El agua es silencio.
Silencio sin olas.
Y podés sumergirte, en todas mis profundidades.
Porque tu mirada es la calma.
Me atrapa y me lleva a tu orilla más lejana.
Y el agua se aquieta.

Silencio


Lloré en silencio.
Para poder escuchar todavía el sonido de tus aguas que llegaban hasta mi orilla. 
Y tu viento se llevaba una por una mis lágrimas pero no lograba robarme, por más fuerte que soplara, ni una sola de mis penas.
Vi  como mi corazón se apretaba de dolor cada vez más dentro mío.
Lo escuché llorar también a él.
Me escuchó cuando en silencio, sin el menor ruido, grité con todas mis fuerzas. 
Sentada estuve llorando; las estrellas y la luna sobre el agua, me querían alcanzar.
Pero lloraba en silencio.
Pero no había consuelo.

                                   20 de enero del 2001

No preguntes más


"No preguntes más a la muchacha,
no quieras saber de sus sentimientos,
no preguntes si su café sabe a fracaso...
como en aquel cuento.

No quieras saber si su vientre se estremece cuando te ve,
como un súbito salto al vacío.

No preguntes más a la muchacha por sus sentimientos.

Nadie sabe ciertamente qué valor poseen las palabras,
pero son dichas,
son escuchadas,
y uno las cree.

Y eso da un terror inexplicable.

Para salvarse basta mirarse a los ojos,

a los ojos iluminados por una luz pobre y verde,
en la habitación de la muchacha.

Y entonces no preguntar más nada,
porque no hace falta"




12 de noviembre de 2012

De mil amores

Dejame que te cuente de cuántas historias se hace una historia.
De cuántas preguntas, de cuántas certezas.
De miles de historias está hecha esta historia.
De miles de amores está hecho este amor.

De mil amores te voy a cuidar.
De mil amores te voy a abrazar.
De mil amores te voy a mirar,
a hacerte reír y volverte a abrazar.

De miles de cuentos nació nuestro libro.
De miles de piezas, el rompecabezas.
De miles de gotas, el fondo del mar.

De mil amores te quiero cantar.
De mil amores vamos a soñar.
De mil amores te voy a mirar,
a hacerte reír y el viaje empezar.

De miles de estrellas el cielo brilló.
De miles de cielos el mundo voló.
De miles de rostros tu llanto brotó.
De miles de risas salió más el sol.
De miles de manos nadie se cayó.
De miles de voces nadie se olvidó.